Entrevista realizada a nuestro consultor Sergio Cardona, publicada en la web www.piensaesgratis.com

“Un jefe que no conoce el cerebro es un mal jefe”


Entrevista original publicada en aquí

¿De qué es capaz nuestro cerebro? ¿Sabemos el potencial que tenemos? ¿Se puede aprender a ser un líder?  Según los expertos somos máquinas con un potencial inmenso que no somos capaces de entender ni utilizar. Necesitamos conocer más y llegar más lejos. Tenemos sobre nosotros una llave que podría abrir nuevos e increíbles caminos. Para llegar a este objetivo, tenemos la neurociencia, sus innumerables aplicaciones intentan facilitar nuestro día a día, mejorar nuestras aptitudes y controlar nuestro conocimiento.

Sergio Cardona, es uno de esos expertos enredado en la necesidad de exprimir nuestro cerebro y aprovechar su potencial. Autor de Neuromanagement (Almuzara), nos enseña todo aquello relacionado con la neurocultura que se aplica a las relaciones laborales entre jefes y empleados y nos explica como ejercer el liderazgo en el trabajo.

Pregunta: ¿Qué es la neurociencia? ¿En qué nos puede ayudar?

Respuesta: Tenemos que hablar de la neurocultura, que creo que es un término más accesible para todos. Dejemos la neurociencia para los científicos. Los descubrimientos sobre el cerebro tienen impacto en muchos aspectos de nuestra vida: la economía, el derecho, el management… Creo que se irán incorporando algunos hábitos y algunas herramientas que procederán de la neurocultura y nos harán más sensatos y eficaces.

P.: Al comienzo del libro nos cuentas, que el cerebro es sinónimo de hobbie. ¿Qué te han aportado hasta ahora los conocimientos sobre el cerebro?

R.: En mi caso creo que me ha cuestionado alguna de las “manías” que tenemos al ejercer el mando. Si el responsable de un equipo no sabe la manera en la que trabaja el cerebro de sus colaboradores y el suyo propio se dedicará a producir malentendidos y sufrimiento, por muy buena intención que tenga. Y esto es solo un ejemplo de un campo a investigar mucho más amplio

P.: ¿Crees que el conocimiento del cerebro se debería introducir en las escuelas ya desde primaria? ¿De qué forma?

R.: Creo que los pedagogos saben bastantes cosas sobre el cerebro. Tienen muchos contenidos en sus planes de estudios y deben diseñar los contenidos y las dinámicas teniendo en cuenta esos datos. Marie Joseph Chalvin fue pionera con su libro “Los dos Cerebros en la Escuela” y creo que necesitamos más estudios de ese tipo. Aplicaciones fáciles del cerebro en la escuela.

P.: Dicen que el cerebro es el gran desconocido. Si pudiéramos descifrar un 1% más sobre el cerebro, ¿qué conseguiríamos?

R.: Esa frase del gran desconocido comienza a perder sentido. Pienso que del cerebro se saben muchas cosas sobre cómo funciona. Ya no es esa masa oculta en una caja negra llamada cráneo, rodeado de líquido y cinco membranas. Tenemos acceso a su forma de actuar. No me atrevo a decir qué podemos esperar de los avances técnicos pero parece que la interacción entre las personas y las máquinas a través del sistema nervioso nos va a deparar grandes sorpresas.

P.: ¿En qué consiste en ‘neuromanagement’? 

R.: Es la aplicación de los descubrimientos del cerebro al mundo del liderazgo y de la gestión en el entorno de las organizaciones. Se trata de reflexionar sobre lo que nos dicen los científicos y encontrar herramientas y hábitos fáciles de aplicar que hagan a las personas la vida más fácil. Todo ello sin olvidar el trasfondo ético y evitando la manipulación.

P.: Ayudar a delegar, motivar y dar órdenes de forma más eficiente, son aspectos que tratas en el libro ¿Podría ser esta disciplina una de las más importantes en el futuro de las empresas y el liderazgo?

Eso espero. Creo que obviar el cerebro en la empresa es algo que no nos podemos permitir. Mi campo de estudio es el liderazgo en general. Cuando lees libros sobre el cerebro no puedes evitar hacer traslaciones de un campo al otro porque hay muchas vinculaciones. El tema de las incomprensiones mutuas, por ejemplo, me parece clave para ejercer un liderazgo sensato.

P.: ¿Qué beneficios aportaría la aplicación de esta disciplina en las empresas a nivel interno tanto a empleados como a dirección?

A nivel personal aprenderíamos a saber cuáles son nuestros límites y nuestros errores de percepción y así seríamos más prudentes a la hora de tomar decisiones. También conoceríamos cuáles son nuestras habilidades, qué somos muy buenos haciendo y nos basaríamos en ello para lograr un desempeño excelente “sin morir en el intento y sin dejar un reguero de cadáveres” como resultado de nuestra gestión. A nivel de empresas el neuromanagement puede lograr que las organizaciones aprendan a transformar la información en conocimiento de una manera más eficaz. Pueden modificar la manera en la que trabajan los equipos y lograr buenos resultados.

P.: Da la sensación de que la gente no está muy concienciada de la importancia de hacer gimnasia cerebral. ¿Cómo puede ayudar la gimnasia cerebral? ¿A qué crees que es debido el escepticismo?

Los resultados de la gimnasia cerebral, como los de la meditación, son excelentes a nivel de concentración, memoria, presencia, creatividad… Parece que esta mejora dura mientras practicamos y un poco más en el tiempo. No puedes practicar dos meses y que te valga para toda la vida. A pesar de ser técnicas simples, la mayoría, requieren de una tenacidad elevada. Utilizando terminología de Ortega podemos decir que se necesita cierta capacidad de ensimismamiento y hay mucha gente alterada. Por otra parte los ordenadores, teléfonos inteligentes… son exocerebros o una prótesis cerebral. Crean la ilusión de que somos más inteligentes de lo que somos. Todo esto nos hace más vagos a la hora de practicar gimnasia cerebral o meditación.

P.: ¿Cómo imaginas la gimnasia cerebral del futuro?

Supongo que se moverá entre dos polos. Por un lado nos conectaremos a máquinas que nos facilitarán la gimnasia, nos darán mucha información e incluso nos “repararán” algunos problemas como dolores de cabeza… En esa misma línea aparecerán pastillas para potenciar el cerebro mucho más potentes que las que hay ahora. Por otro lado la meditación, la relajación, chi kung o tai chi y otras disciplinas orientales se irán incorporando más a nuestros hábitos de gimnasia cerebral. Con respecto a las máquinas y pastillas respondo a la pregunta de cómo me imagino la gimnasia cerebral, no como me gustaría que fuera.

Cuestionario Telegrama: 5 preguntas y 10 palabras

P.: ¿Qué es el silencio?

R.: …

P.: Un sitio al que volver mil veces:

R.: la playa de Gerra en Cantabria

P.: Un consejo: 

R.: El de Antonio Machado: “Un consejo te doy/ a fuer de viejo / nunca sigas mi consejo”

P.: Una reflexión sobre la vida: 

R.: Ama y ten compasión

P.: ¿Qué te hace feliz?

R.: Una sonrisa de cualquiera de mis tres hijos