Desafíos del Liderazgo en el s. XXI

//Desafíos del Liderazgo en el s. XXI

Por: Sergio Cardona 

Director InterManagement Group  Madrid, España

El liderazgo es uno de los temas más escurridizos con el que podemos tratar. Se publican al año miles de libros y artículos desde los puntos de vista más variados y ninguno parece recoger su esencia.  ¿Cuál es el impulso que guía a millones de personas a querer hacerse responsables de algo, de un equipo? Quizás sea la sensación de que pueden cambiar las cosas, de hacerlo mejor de lo que están: desarrollar a las personas, mejorar los procedimientos, aumentar las ventas, obtener mejores resultados, crear ambientes de trabajo exigente y agradable… Detrás del liderazgo hay una necesidad de construir algo mejor. Luego se logrará o no, pero ese parece que es el impulso. Cada época y lugar tiene unos desafíos para el liderazgo. Puede ser la supervivencia o el desarrollo, alcanzar una tecnología espectacular o terminar con una serie de conflictos. Es posible que el liderazgo no sea mundial. Ejercer el liderazgo en Ciudad de México no tiene por qué ser lo mismo que hacerlo en Bangladesh, en Madrid… Los desafíos locales pueden ser muy distintos o, aún siendo los mismos, la intensidad puede ser diferente.

Nuestra perspectiva es la del mundo occidental. Estamos abiertos a otras maneras de ejercer el liderazgo pero ocupamos una posición en el mundo y nuestra perspectiva está condicionada, claro. Con esto quiero decir que ahora vamos a proponer lo que a nuestro juicio son los desafíos que tiene el liderazgo a principios del s.XXI, pero somos conscientes de que no tienen por qué ser los desafíos de todo el mundo. Es una perspectiva más. Resumimos los desafíos en once áreas  que engloban temas muy variados.

Desafíos del liderazgo a principios del s.XXI

 

  1. Trabajar en entornos de crisis
  2. Mejorar la productividad y las ventas
  3. Controlar y reducir el coste ecológico
  4. Manejo de la diversidad
  5. Gestión del talento
  6. Gestión de equipos dispersos
  7. Prestigio de la organización
  8. El equilibrio entre la vida profesional y familiar/personal
  9. Gestión de la inteligencia política
  10. Desarrollo de los colaboradores
  11. Conocimiento y desarrollo de uno mismo

El orden de las áreas presentadas no significa su importancia. Está claro que casi todas están relacionadas y que el fracaso en una de ellas puede significar el fracaso en otras.

Veamos, a vuela pluma, algunos de los aspectos clave de cada área.

Trabajar en entornos de crisis

Las incertidumbres y la crisis complican el trabajo de todo líder. Muchas personas, excelentes trabajadores, pierden el sentido de su puesto de trabajo. En ocasiones porque el trabajo está en peligro y otras porque se encuentran inseguras. En cualquier caso es difícil motivar a personas que saben que el mantener su trabajo no depende de sus esfuerzos y resultados; ni siquiera de los beneficios de la empresa.

Mejorar la productividad y las ventas

Son un binomio a no olvidar nunca. Uno sin el otro no funciona. Es cierto que hay que producir con la calidad y el coste adecuados, cuidando el entorno. No es menos cierto que hay que vender, dar salida a los productos y servicios. De nada sirve el esfuerzo por producir más de prisa si esos productos no los quiere el mercado.

Controlar y reducir el coste ecológico

Nuestros productos generan una serie de gastos en producción, electricidad, logística, residuos… que repercuten en el planeta. Si queremos sobrevivir como especie no vale descuidar este capítulo. Los consumidores son cada vez más cuidadosos con el daño que generamos al planeta. No sirve cualquier cosa para bajar el precio y aumentar los beneficios.

Manejo de la diversidad

Las organizaciones homogéneas son planas. El mundo es cambiante. Necesita de todo el mundo. No sirven excusas del pasado. Los equipos que funcionan son multidisciplinares y diversos. Todos hombres, todos blancos, del mismo país, de la misma ideología… es una fórmula que pertenece al pasado. Las organizaciones deben reflejar lo que sucede en sus sociedades pero no por un problema de mimetización. Las organizaciones diversas son más eficaces.

Gestión del talento

Es un bien escaso. ¿Seremos capaces de retenerlo? ¿Y retenerlo para qué? Seremos capaces de dejarles espacio para que puedan desarrollar su talento. Romperemos las barreras  del “aquí siempre lo hemos hecho así”. Las empresas necesitan mucho talento solo para sobrevivir. Aquel que no cuide el talento que vaya preparando las memorias de su empresa.

Gestión de equipos dispersos

Muchas empresas locales han dado el salto a la mundialización. Se encuentran en diversos países y continentes. Distintas costumbres, idiomas, culturas y husos horarios. La tecnología y los idiomas ayudan, la confianza y la autonomía también pero no son suficientes. Debe cambiar la manera en la que se ejerce el liderazgo.

Prestigio de la organización

Si su empresa hace operaciones financieras poco éticas quizás no le convenga decir a sus hijos dónde trabaja, no sea que le retiren la palabra. Hay empresas que se caracterizan por unas prácticas que en su tiempo estaban admitidas como males necesarios. Ahora sabemos que no es así. ¿Quiere usted trabajar para una organización sin prestigio?

Equilibrio entre la vida profesional y familiar/personal

Algunos de los retos que estamos señalando les pueden parecer un “lujo innecesario” de hecho hemos señalado la perspectiva occidental desde la que estamos reflexionando. Cuando la simple supervivencia personal está en juego esto del equilibro es muy secundario. Quizás no nos paramos a reflexionar en datos de las sociedades occidentales como pueden ser: suicidio, suicidio infantil, depresión, consumo de drogas farmacéuticas, despido interior, fracaso escolar, divorcios… Puede seguir pensando que el equilibrio no es importante pero no se olvide de tomar sus pastillas.

Gestión de la inteligencia política

Las organizaciones son el lugar de la política. Tenemos que conocer quién es quién y tener buenos aliados y protectores si queremos que nuestros proyectos salgan adelante. No se trata de juego sucio, es la manera de proteger nuestro trabajo e ir más allá del día. El que no sepa moverse por las organizaciones debe saber que su trabajo será mucho más difícil de sacar adelante.

Desarrollo de los colaboradores

Es una de las funciones clave de los jefes. ¿Sabe hacer que su equipo trabaje cada vez mejor y tenga mejor ambiente? ¿Es capaz de dedicar un tiempo a cada uno de ellos con cierta frecuencia? ¿Hace seguimiento de sus áreas de mejora? ¿Les pone retos que vayan más allá de su área de comunidad?

Conocimiento y desarrollo de uno mismo

Es imposible construir el liderazgo sobre el desconocimiento de uno mismo. ¿Quién soy? ¿Qué quiero hacer? ¿Cómo me ven los demás? ¿Cuál es mi propósito? ¿Cuáles son mis puntos fuertes y débiles? ¿Qué idea tengo de mi equipo y mi organización? ¿Cómo ayudo a los demás? Sin el trabajo con uno mismo todo lo demás carece de un buen cimiento.

Estamos seguros de que los once retos citados van a ser clave para occidente. Es posible que muchos de ellos tengan relevancia en otras culturas con distinta prioridad  e intensidad. El liderazgo se construye a través de los desafíos y, nos guste o no, nos ha tocado “vivir tiempos interesantes”.

No se limite a ser administrador, vaya más allá, transforme su entorno, practique el liderazgo. Todos se lo agradeceremos.

 

2018-02-08T19:00:02+00:00 24 julio 2013|Blog|0 Comments

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